Muerte de Yolanda 1960-61
Este año fue de mucha importancia en la vida personal de Feliciano. Su hija adoptiva, Yolanda Mier Béjar, contrajo Hodgkin’s Disease, entonces mortal, y en pocos meses murió. Feliciano se retiró al monasterio Benedictino de Cuernavaca, aislándose de su familia y el mundo para pintar y esculpir intensamente, además de trabajar en obras de construcción y mantenimiento de los edificios del monasterio. Durante su ausencia, Martin Foley, historiador irlandés, quien se había relacionado sentimentalmente con Feliciano desde el año anterior se encargó de los cuatro sobrinos que quedaron en la casa de San Angel y de la representación de su trabajo.recibió solamente rechazo.